Nuestra identidad...

Nuestra identidad...
...nuestros cantos.

martes, 31 de agosto de 2010

NOMBRES INCIERTOS DE ALGUNOS INSTRUMENTOS PREHISPÁNICOS.


Por: Ricardo M. Pilón A.


El tiempo es sin duda un factor en el que las cosas del pasado pierden su sentido "originario" en lo que respecta al habla. En esta edad moderna vemos claramente un sin número de trangresiones a lo sumo injustificables y en muchos casos arbitrarios. Ejemplos como estos, en lo que respecta a la lengua madre del Anahuac, observamos cuan ridiculo resulta remplazar algunas consotantes para generar obominaciones tales como: Ketsalkoatl, Teskatlipoka, Kuaujtemok, Iskoatl, etc... Cuando sabemos que existe un gramario antiguo que no solo por contexto y "estética" han forjado la trasendencia del idioma nahuatl y a lo sumo son irremplazables por caprichos de minorias sectarias. Vemos entonces como las palabras anteriores adquieren su caracteristico sentido y común de nuestro idioma actual: Quetzalcoatl, Tezcatlipoca, Cuauhtemoc, Izcoatl... Pero tambien existen aquellos casos en el que determinadas cosas son nombradas mas por "costumbre" que por origen; en la mayoría de los casos no todo lo que proviene por "costumbre" tiene un sentido originario, sino un sentido suceptible de transformaciones o imposiciones.


Para los instrumentos musicales prehispánicos tradicionales hay en algunos casos en el que el nombre de origen se ha perdido por otro claramente impuesto. Tal es el caso de los "cascabeles" cuyo nombre en náhuatl tiene dos acepciones: coyolli y tzitzilli. El primero se refiere al objeto cuyo caracteristica tiene en su interior ahuecado un cuerpo pequeño de metal, piedra o semilla, que suena en su interior y que es, en nuestra lengua actual, un simil con el cascabel. Prueba de esto lo demuestra el nombre y la evidencia arqueologica de la Diosa Coyolxauhqui, cuyo significado sería "La de adornos de cascabel" (de coyolli: cascabel; y de xauhqui: adorno) y que en el gran monolito que se encuentra en el Museo del Templo Mayor y la cabeza que esta en la sala Mexica del Museo Nacional de Antropología e Historia observamos que en sus mejillas cuelgan unos cascabeles. El uso del "cascabel" es en parte un adorno cuya cantidad es menor a la del tzitzilli, es decir, su sonido caracteristico se diferencia por su individualidad. Generalmente se colgaban en las orejas, pectoral, manos y pies, estos últimos en cantidades de cuatro. Esto nos permite hacer una diferencia del coyolli del tziztilli; el primero genera su sonido por un pequeño objeto que percute en su interior al movimiento; mientras el tzitzilli genera su sonido al choque que el movimiento genera el cuerpo. Como su nombre lo indica Tzitzilli proviene de la raiz tzilin, "sonar", y de tzicunoa, "sollozar, gemir, suspirar"; lo que viene a significar algo así como "Lo que suena como sollozo o suspiro". Y no solo eso, para muchos que son curioso la misma palabra "Tzitzilli" es una representación onomatopéyica del objeto: tzi tzi lli... Tampoco olvidemos que en el panteón nahuatl existen aquellas representaciones nocturnas llamadas "Tzitzime", cuya alusión mistica sugiere el paso del misterio, de lo sagrado... Sin embargo es claro como los "representantes de la mexicanidad" han pasado por alto tales detalles, e incluso ignoran plenamente y se han tomado la libertad de hacer una generalidad al cual absurdo: llaman a estos objetos "cascabeles de hueso de fraile". Cuando en realidad lo que usan los danzantes son semillas huecas que no son "cacabeles" sino Tzitziltin (plur.).


Otra transgresión de nombre son los percutores del Huehuetl vulgarmente llamados "cahuastles". El término cahuaztli, cuya referencia etimologica es incierta, mas bien debería de ser cuahcuahuitl que refiere a "palo o vara", pero tal referencia es una generalidad que incluye a todo posible "palo o vara". Existe un nombre para denominar a tales percutores: Olmaitl; que viene de ollin, "movimiento" y maitl, "mano", y cuyo significado es "mano de movimiento". Estos percutores a diferencia de los "cahustles" tienen la peculiaridad de estar forrados en sus puntas con ulli o goma, cuyo sonido es mas definido he intenso y además protege de rasgar la piel del Huehuetl. Si bien es cierto que los danzantes usan "palos" para hacer ruido con el Huehuetl, ello significa su falta de conocimiento de los instrumentos musicales y sobre todo de música.


Otros de los instrumentos que sin duda es una total "imposición" son las guitarras de concha usados, precisamente, por los concheros. Primeramente no hay un nombre en nahuatl de origen para designar tales intrumentos, pero sobre todo porque jamás existierón en el territorio de Anahuac sino hasta despues y por influencia de la Invasión española. Esto explica que lo que se denomina "heredidad de la mexicanidad" no es sino un simple sintoma del mestizaje novo hispano, que debe comprenderse como un grupo social histórico despojado de sus raices de origen. Es decir, la renuncia del origen y la aceptación de la "imposición" del invasor, cuya imagen se ilustra claramente en Juan Diego y la Virgen de Guadalupe: simbolos de la perversión prehispánica.


Ha este respecto, es claro que los danzantes en general carecen de conocimientos musicales básicos, pero sobre todo de sentido estético y artístico que represente esa esencia prehispánica. El ojo observador del mundo tiene razón al señalar de que esa "música" de los danzantes evocan el salvajismo y la brutalidad de gente aficionada, sin embargo es claro que en esa opinión no puede designar tal "música" como prehispánico (mexica, purepecha, maya, etc.), porque realmente no lo es. El secreto de la música esta en la lengua materna...


Glosario:

COYOLLI: (Coyoltin plur.) "Lo que está abierto u hondado", cascabel.

TZITZILLI: (Tzitziltin plur.) "Lo que suena como sollozo o suspiro".

OLMAITL: (Olmaimeh plur.) "Mano de movimiento", percutor.

CUAHCUAHUITL: (Cuahcuahuimeh plur.) "Palo o vara", no es un instrumento musical.


Desglose, análisi e interpretación etimológica: Ricardo M. Pilón A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada