Nuestra identidad...

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domingo, 16 de octubre de 2011

TZOTOZNALIZTLI: Aspectos sonoros de la música prehispánica entorno a las inovaciones tecnológicas de audio.

Por: Ricardo M. Pilón A.

Nuestras actuales generaciones viven una era de inovaciones tecnológicas sin precedentes. Tecnologias que han hecho en varios aspectos cubrir las necesidades que en otros tiempos solo era posible mediante "proezas" tecnicas y experimentales, por no decir "artesanales"... Tal es el caso de las inovaciones "sonoras" o "auditivas". Desde la invención del fonógrafo hasta el iPod han logrado el registro sonoro e histórico de la humanidad; principalmente a lo que en música se refiere.
La predilección o la costumbre de la manifestación sonora implica la influencia y uso de estas inovaciones tecnológicas. Así pues vemos claramente una gran distinción del sonido de un disco de cera y su aparanto que lo reproduce del CD o iPod, esto en tanto inovaciones del registro sonoro para la posteridad. En el caso de la llamada "música en vivo" igualmente la distinción es notable. Desde la invención del micrófono y los reproductores de sonido, que pueden abarcar distintas y variadas frecuencias de emisión sonora, han producido varias generaciones cuyo gusto o costumbre hacen distinción de las pasadas generaciones de hace 100 años. He aquí nuestro punto de reflexión ¿qué tanto han beneficiado o perjudicado dichas inovaciones tecnologicas en el sonido musical?... 
Desde un primer punto de vista pareciera haber generado grandes ventajas de necesidad técnica: nivelación, registro y volúmen sonoro. El primero se refiere a la estabilización y notoriedad de algunas frecuencias que el oido "común" es incapaz de percibir naturalmente permitiendo su captabilidad en los reproductores emisores. El segundo se refiere a la capacidad de capturar un momento temporal de una obra cualesqueira con la finalidad de hacer memoria fiel e histórica de la misma: todo registro sonoro es tecnicamente una memoria histórica de la humanidad. Y el tercero refiere a los distintos grados de emisón auditiva cuya objetividad es relativa... Conjugados se tienen, en cierto sentido, ventajas insospechadas en los siglos anteriores. 
Pero si hacemos reflexión detenidamente de estas inovaciones, que cuentan con tan solo 80 (aprox.) años de existencia, nos daremos cuenta de varios aspectos negativos e inconvenientes para el sonido mismo. Tal vez nos hemos dejado "hechizar" por la rapida evolución de los "medios" de emisón sonora en esa "postividad" de que el cambio excesivo e inovador produce el mejoramiento de las necesidades y exigencias humanas. Sin embargo, ha sido el motor de la degradación de la calidad sonora ante la pretención de un "supuesto" mejoramiento de la misma; pero sobre todo de la degradación de la "apreciación auditiva". 
Baste para explicar dicha problematica un solo contexto sonoro y que ha sido razón de muchas problematicas al cual no habido nada en concreto: la denominada "música prehispánica". Dicha música, cuyas manifestaciones y propuestas han sido objeto de una generalización sin base o fundamento, tienen ahora el gran problema de su involucración con las inovaciones tecnológicas de audio. Haciendo memoria de los distintos registros de esta música hasta nuestros dias, nos damos cuenta de una clara distinción en cuanto sonido se refiere: distinción que va de una emisión "acustica" o "natural" a una emisión "afectada" o "alterada"... Ello tambien incluye la emisión en "vivo" de la misma. Nuestra reflexión debe empezar por saber distinguir la emsión de un sonido acustico como tal de uno "afectuado", es decir, tener conocimiento (histórica y experiencial) de los instrumentos musicales, pero sobre todo la "intencionalidad" de las distintas propuestas. 
La evidencia arqueológica nos ha dejado bellos ejemplos del mundo instrumental sonoro y algunos vestigios de los mismos en música autóctona y folclórica. De estos ultimos todavía podemos apreciar la "acusticidad" en los registros etnomusicológicos y antropológicos (escuchar las colecceciones de la Fonoteca del INAH). Una flauta o tlapitzalli, sea de barro o caña, genera una calidad y efecto sonoro "natural" que en una emisión en vivo tiene sus límites, pero nuestra gran pregunta es ¿no es en ese estado "natural" o "acústico" como se efectuaba el sonido en una època dónde no exitian las actuales inovaciones tecnológicas de audio?... Si hicieramos una reflexión entorno a la historia de nuestras antiguas culturas y estamos atentos a la calidad sonora de los intrumentos como tal, en una posible "aproximación" de su música, ¿no es propiamente dicho sonido su pertenencia a lo meramente "acústico"? La ingenieria auditiva ha sido testigo y productor de grandes registros sonoros en el mundo de la música universal; pero han sido pocas las ecepciones de lograr, en lo que se refiere a música antigua, una fidelidad de caracter acustico debido al afán de que en las inovaciones está el mejoramiento del mismo. ¿Y que decir de "esas" músicas cuya pretención "prehispánica" es meramente comercial? ... Ciertamente el individuo actual ha dejado de apreciar la calidad sonora acústica  y se ha venido alienando y prejuciando con las inovaciones auditivas. 
La "música prehispánica" debe contener el fundamento de la investigación y recreación de la misma en las fuentes que la sustentan, pero sobre todo de clara comprención de una intención de "representación". La llamada música prehispánica ha tenido la suerte de ser meramente "improvisada" y en muy pocas ocasiones en referentes de música autóctona y folclórica. En este sentido ¿puede denominarse "música prehispánica" a este tipo de música? Para empezar hay que dejar en claro un aspecto "técnico" en el uso de los instrumentos musicales: primero, el hecho de que aun existan tales instrumentos en la actualidad no implica que el sonido que emita sea propiamente "prehispánico", en este sentido su "uso" tiene muchas aplicaciones en distintas propuestas musicales; segundo, para que un sonido en estos instrumentos seas prehispánico es necesario "el" conocimento de la cultura (pensamiento, lengua, historia, etc.) para generar "las" ideas en una propuesta de "apróximación", lo que implica hacer una base teórica y formal del sonido -aspecto que se ha resagado en lo plenamente discursivo y no ha generado propuestas-. En este sentido no pueden y serán "músicas prehispánicas" por el simple hecho de que carecen de ese "rigor" de "reconstrucción" cultural y simplemente se hace una generalización de que de norte a sur y de este a oeste del continente la "música prehispánica" es la misma. Dicha tesis solo se sustenta en el sentimiento afectuoso de la cultura: lo que implica, erróneamente, suponer que la música hoy denominada inca es igual a la música mexica o maya. Ciertemente estamos ante un "romanticismo" cultural que no distingue las distinciones de la misma a lo largo del continente.  
Entonces cuando escuchamos en "esas" músicas aspectos no propiamente acusticas y más bien "efectistas" es imposible pensar que "ese" sonido se el propiamente prehispánico. 
El oido social ya no es capaz de distinguir la cualidad y calidad sonora, porque ya esta viciada en ese contexto tecnológico, es decir, ya no hay "apreciación musical". Los sonidos que generan los instrumentos prehispánicos ciertamente son muy sugestivos y peculiares sea una adapatción de ritmos africanos o sea en música clasica. Esta potencialidad es muy atractiva y razón de "pretenciones" lucrativas y no propiamente culturales. A esta razón estamos ante el paradigma de la farsa y el éxito. Este último entendido en un sentido de grado de verdad, o mejor dicho, el referente de justificación suficiente. Caso curioso es de que el "éxito" es solo el gesto insustentable de la simple opinión temporal. A este respecto no se trata de despreciar dichas propuestas, sino aclarar que no pueden ser denominadas "músicas prehispánicas" por la carencia de factores profundos en la cultura misma. No basta con poner a una música de ritmos africanos o indues un nombre en náhuatl o maya, a este respecto hay que ser sensible al contexto que se quiera evocar a modo de recreación y aproximación. De ahí la necesidad de constante estudio, investigación y propuesta en la cultura prehispánica.
La clave de una "aproximación" sonora del mundo prehispánico esta  en el ritmo y el canto: cuya esencia esta en las musicas autóctonas y folclóricas, y en los referentes de evidencia histórica y literaria, propiamente, el conocimiento de la lengua antigua prehispánica... Estamos hablando ya no de una música improvisada, sino "formal": con ideas ritmicas y melodicas concretas y la especificación intrumental... En este sentido falta mucho por explorar pero, sobre todo, es materia prima para músicos y compositores: sea para una propuesta del pasado o para una propuesta del futuro; para que eto ocurra se requiere de convicción y educación del oido al escuchar música.

"Libro de cantos es tu corazón:
has venido a hacer oir tu canto,
tañendo estás tu atabal,
Eres cantor:
entre flores de primavera
delietas a las personas"
(Cantares Mexicanos [F 39 r])
            

martes, 19 de julio de 2011

LA MÚSICA... UN COMPROMISO CON UNO MISMO.

Por: Ricardo M. Pilón A.

La música o mejor dicho Tzotzonaliztli ha tenido un papel relevante y trascendente a lo largo de la historia humana. Trayectoria que la ha llevado ha evolucionar en distintas formas de expresión rompiendo consigo misma las leyes que se impone. Ciertemente es la música la mayor expresión del hombre y por tanto, solo compete al hombre su manifestación, independientemente de su influencia en otras especies no humanas... Sobre la música podemos hablar muchas cosas al respecto de su naturaleza, pero es importante tener en concideración el papel fundamental del hombre para que ésta sea posible.

Actualmente se ha hecho común que la música esta a la disposición de todos, por no decir que se ha vuelto muy democrática. Posiblemente sea producto de las distintas concepciónes o rezagos que la ha hecho completamente libre al grado extremo de una anarquía "sonora". Así pues, con esto último, actualmente es casi imposible distinguir las tendencias trascendentales para asumir una faceta histórica. En México ni siquiera vale la pena intentarlo al modo occidental, pues es un hecho que la discontinuidad de obra y la no manifestación de una "auténtica" tradición musical haga posible una tendencia trascendental para distinguir una faceta histórica. En este sentido, solo hemos sido "imitadores" de la música occidental para anexarse a su trayectoria histórica, pero solamente eso. No fue sino hasta el siglo XX que se "intento" una manifestación, en general, del "arte nacional" que en lo sucesivo terminó por degradarse por las tendencias "vanguardistas" de la decadencia occidental hasta la fecha... Ante tal problematica contemporánea vale preguntarse ¿qué es realmente la música? y en lo sucesivo la odiosa necesidad de habituarla en tendencias de expresión de ideas o técnicas... La obseción del dominio conceptual de occidente ha hecho que su propio arte colapse y se degrade en manifestaciones que no tienen comparación con sus tendencias predecesoras, por no decir que ha llegado al grado del absurdo... Esto último como resultado del exclusivismo estético y la anarquía fundada en el "individualismo" donde el mundo pareciera circundar su existencia... Pero independientemente de su problematica, es un hecho cuan importante es la manifestación del arte, en especial de la música, que la fomentan y la cultivan como parte fundamental de la educación de sus "ciudadanos". En México, con toda su obseción en imitar a su padrastro, no tiene el minimo alcánce en educcación, difusión y creación... El arte mexicano, si es que podemos hablar de alguno, es totalmente exclusivo de una clase social determinada, en el sentido de que es la única que puede producirlo porque posee los medios o puede pagar por ellos. La clase dominante, entonces, hace del arte un "fetiche" que supone un grado jerárquico intelectual, lo que ya sugiere el deprecio y la marginación de los que pertenecen a la clase trabajadora... 

Ante esta problematica uno se pregunta si ¿puede ser posible una "auténtica" manifestación del arte nacional y en nuestro caso de la música? Como bien dijimos, en el siglo XX hubo un intento a la conclusión de las guerras civiles en México. Intento del cual surgieron grandes personalidades artísticas Rivera, Orozco, Siqueiros, Revueltas, Moncayo, Chávez, Huizar, Moncada, etc... Así como una gran afluencia de sociedades civiles cuyas propuestas han influido, para bien o para mal, la mentalidad del pueblo... Pero como todo intento no siempre el fin es satisfactorio y menos cuando está de por medio el problema político que todo facciona, se tiene que volver a proyectar una iniciativa para el desarrollo "cultural y artístico". 

Tan solo en materia musical, cuya clase burguesa solo tiene acceso, ante su obseción occidental ha despreciado, producto de su ideología, la revisión historica de nuestro pasado: en especial un peculiar desprecio hacia nuestras culturas prehispánicas. Basta con decir que todo se resume al concepto de "indio" ante la finalidad de "suponer" la inferiroridad y salvajismo de nuestras antiguas culturas. Sin embargo ello solo pone de relieve su falta de compresión a las mismas y si una total "ignorancia" al estudio profundo de sus fuentes históricas... Basta con decir que de una construcción de lo que fuera su música, hay toda una nueva propuesta estética, tecnica y de creación hasta ahora inexplorada por los prejuicios y fetchismos misticos... La mitología prehispánica ha revelado elementos sobre la música igual de valiosos que la mitología griega, romana, indu, etc... Sus fuentes históricas han demostrado que la música en la cultura mexica no era simplemente un mero entretenimiento: sino un oficio que vinculaba a los dioses con los hombres. Así, pues, oficiar el papel del músico era un compromiso que requería de habilidad e ingenio tales que se fomentaban solo en la educación. 

Ser un músico en el antiguo Anáhuac era un noble oficio profesional para determinados fines especificos o generales. Sahagún dá muestra de la calidad entre un músico bueno y uno malo, este último que asume el papel ante el hecho de su mala preparación y de no admitir su incapacidad. La educación músical y de danza era "pública" y "obligatoria" y que se ejercitaba en el Cuicacalli ("Casa del canto"), porque siendo una sociedad religiosa todos tenían que saber cantar, tocar y danzar la música... Por tal razón el juicio de la sociedad sobre un músico en esas épocas era decisiva y a juicio de principios fundamentales de la música. Es decir que si un músico era visto como excelente, era porque realmente lo era; un músico malo, pues como tal. La educación de los antiguos mexicanos tiene su base en la fomentación de valores y virtudes que hoy en día no existen. ¿En qué se diferencia la idea de músico de occidente con la prehispánica? La primera solo ha fomentado la individualidad, por ende la competencia y la pretenciosa "originalidad"; la segunda el vinculo que hermana a los hombres en la felicidad o tristeza colectiva, el heroismo y la derrota, la belleza y la sublimidad... amante de la naturaleza y respetuoso de sus semejantes. En este sentido las virtudes y los valores son inexistentes en la mentalidad del músico occidental, antes bien son solo ideales del pensamiento que pone en música como un propósito, nunca como un hecho. La acción humana en el mundo prehispánico es fomentada a penas camina hasta su muerte y que manifiesta en la comunidad para tener un lugar dentro de ella. Es dificil asumir una sociedad jerarquica en los mexicas, porque los valores y virtudes, aunque se fuera humilde de condición, era el hombre excelente para asumir un cargo importante... Que existiese una tradición de sucesión era porque, como en toda civilización, se tiene la idea de que una persona excelente genera hijos excelentes y estos eran preferibles antes de elegir entre la comunidad que tambien posee sus excelencias... Por eso en la educación es importante la fomentación de valores y virtudes antes de encaminarse a un oficio o profesión...

Por eso es importante asumir el oficio del músico con responsabilidad y compromiso por amor mismo de la música y el deseo de arrobar el sentimiento humano como vinculo de hermandad. La prepotencia y pedanteria del músico de nuestro tiempo es a falta de valores y virtudes que nunca tuvo en su educación, pero principalmente en su familia... ¿Cual era entonces la base en el que se gestaba todo valor y virtud en la cultura prehispánica? No hay poseia o forma de pensamiento del mundo prehispánico donde no predomine el imperativo existencial de "un mundo de sufrimiento y muerte" y bajo este principio, dirá un canto, "todos con dolor y angustia queden adoctrinados" (mochi ihui cococ teupouhtica nezcaltilo...). Pero por lo mismo de que al hombre no le gusta sufrir, pone a flote al extremo sus mas oscuros deseos que solo se manifiestan el placer vicial... Ciertamente tenemos mucho que aprender de nuestras antiguas civilizaciones como una posibilidad de vivir mejor. Nunca como un regreso a ello, sino como una propuesta en la acción humana cuyos valores actuales, basados en una ideologia decadente,  estan por los suelos y la locura. La música debe ser la manifestación clara de nuestro pensamiento, pero sobre todo de nuestras acciones...

"Dispóngase ya nuetro tambor,
preséntese ya el cantor.
Ya esparce allí variadas flores
(Cantares Mexicanos F 68 v y s)

Cipactonal Xochicuicatl de Azcapotzalco
   

viernes, 6 de mayo de 2011

APRECIACIÓN MÚSICAL VS TAMBORAZOS GUAJOLOTEROS...

Por: Ricardo M. Pilón A.

En el mundo de la música la denominada "música prehispánica" ha sido malamente comprendida y en el peor de los casos malamente clasificada. Porque es cierto que la música "efectista" de Reyes y Zeppeda nos ha sorprendido y emocionado, pero no por ello podemos asumir su denominación con tal título. Que decir de los concheros y danzantes que, como hemos visto, es el lado estrafalario y no propiamente de un rescate cultural; antes bien es solamente una manifestación "fanatica" de aficionados bajo el nombre de "mexicanidad" (¿?)...

Si bien en ambos casos el "misticismo" es ineherente ante una minima comprensión de la cultura, no por ello podemos dejar pasar la influencia que le viene de otras tendencias tales como la oriental y hasta del propio cristianismo. Tendencias que por cierto se les busca una relación mutua, sabiendo de antemano que tal "relación" semeja a un grueso lazo queriendo pasar por una pequeña aguja de coser... En este sentido podemos asumir, sin temor a equivocarnos y pese a quien le pese, que en méxico se es ignorante de su propia cultura y más aquella que es más antigua o vulgarmente llamada "prehispánica"... La fama de Reyes y Zeppeda es meritoria por su exploración sonora y por el "espectáculo" que han ofrecido al público con esa convicción "ilusoria" de nuestra antigua cultura. Algo semejante, pero de menor calidad, son los concheros y danzantes...

¿Qué es propiamente la música prehispánica? Estrictamente toda aquella música del continente americano antes de la conquista. Para un musicologo, que ha "hojeado" la historia, ello significaría su "inexistencia". Sin embargo ahora podemos demostrar lo contrario debido en parte a la supervivencia de los "instrumentos musicales" y a los vestigios que la palabra y el amalgamiento sonoro del indigena ha hecho sobrevivir a lo largo de 500 años... Mientras se debate si hay o no hay música prehispánica sobreviviente, la reciente propuesta bajo el recurso de la inventiva y recreación simplemente supone una "aproximación" de la misma. Esto es, gracias, a la comprensión sonora de los instrumentos y al estudio de fuentes y música autoctona; pero sobre todo mediante el "instinto musical", es decir, mediante "apreciación musical"... ¿Qué distingue esta última de los concheros y danzantes? Propiamente la calidad sonora. Se nos ha hecho creer que nuestra música es un cúmulo de sonidos "molestos" y desesperantes, vulgarmente llamados "tamborazos", casualmente producidos da tal manera por los danzantes de la actualidad. Esta verdad contemporanea solamente puede ser posible en ese contexto contemporaneo, pues existen testimonios (tales como Sahagún, Torquemada, Durán, etc.) que afirman la calidad sonora de los antiguos mexicanos y que si bien ellos la denominarón demoniaca fue, propiamente, por el misticismo y religiosidad con la que era ejecutada... Hablamos pues de la existencia de conjuntos corales e instrumentales  que sugieren la expresión de una identidad de un pueblo. Debemos hacer caso omiso de lo expresado por Clavijero al referirse de la esa música como "imperfecta"; ha este respecto era imposible para Clavijero asumir tal juicio en una época que distaba más de 150 años ¿Cuál fue su referente para juzgar lo que en el siglo XVI ya había dejado de existir en el siglo XVIII?... Solo podemos suponer una posbilidad: los danzantes. El siglo XVIII se debe en parte a una devota manifestación "guadalupana" impulsada con mayor promoción por los Jesuitas. Clavijero era Jesuita. En el rastreo de los danzantes, que hasta el siglo XX se denominarían "concheros", tienen su origen y su manifestación en esa época del XVIII. Lo que significa, y lo que actualmente viene sucediendo, que tales "representaciones" son solo "invenciones" propiamente para justificar y trasmitir la derrota de los naturales de Anáhuac por los españoles... Esto ha de suponer que al producir sus cantos y danzas fueron para el oido de Clavijero esa expresión "grotesca" al cual escribe con el higado: "toda su música se reducia al huehuetl, al teponaztli, a bocinas, a caracoles marinos y a ciertas flautillas que más servían para silbar que para otra cosa"... Cosa realmente contradictoria de uno de los grandes historiadores de nuestra cultura.

Esto no debe resultar extraño ante el hecho de que una de las esencias de la antigua identidad de Anáhuac, en especial de los mexicas, era la música; por lo cual se debía desaparecer por todos los medios posibles degradandola a esa manifestación de lo "grotesco" y "grosero" para tildar de "indios" e "ignorantes" a los indigenas y a sus decendientes... La autentica música prehispánica ciertamente no es la de los concheros y danzantes, en primer lugar porque no son "músicos" solo son "ruideros"; en segundo lugar sus cultos y devociones estan consagrados al cristianismo y la carencia de ese rigor "disiciplinario" que los cronistas dejarón testimonio sobre los naturales, por tanto son una farsa; y en tercer lugar, siguen manteniendo su "excentricismo" haciendo casi omiso de la información y por ende desconocen la lengua que pone en evidencia su "ignorancia" y "fanatismo"... Lo peor de todo es de que "su resistencia" se niega adaptarse a los tiempos actuales dejando un mal ejemplo sobre nuestra antigua cultura. Lo que no saben estas personas "lastimosas" es de que el mexica era un gran cosmopolitan y un gran ecleptico, que si bien ponía a su Dios Huitzilopochtli por encima de los demás, no por ello estaba prohibido el culto de cada una de las deidades existentes... Como diría el gran Moctecuhzoma Xocoyotzin "todos los dioses son buenos".

Los "tamborazos" de los danzantes son un ejemplo de la falta de apreciación sonora, ellos tienen la creencia de que entre más duro se golpé el tambor mejor será el sonido. Afirmación de lo más estupida y ridicula. Nuestra época contemporanea esta viviendo un fenomeno respecto al sonido al cual denominamos "saturación del espacio sonoro". Fenómeno que impide la "apreciación" de los sonidos acusticos ante la exageración deliberada de la potencia de bajos y agudos sonoros. Al no haber un equilibrio en el espacio, nuestro oido se ve obligado asimilar "determinados" sonidos perdiendo de vista otros que han sido opacados. Tal fenómeno lo podemos apreciar en la música electrónica, sonideros y en la música actual mexicana... Entiendase bien que en la época prehispánica no había esa invasión sonora como la de los comerciantes y vendedores ambulante, así como las de los sonideros y gente pública actual; todo era acustico y natural... La edad contemporánea nos ha hecho perder el sentido del oído y la ha enajenado a determinados sonidos con fines comerciales. No por ello debemos despreciar las tecnologias, antes bien éstas deben estar en manos de "expertos"...

¿Cómo entender entonces lo referente a la música prehispánica? En primer lugar esta la lengua, el instinto musical y el conocimiento de la cultura; en segundo lugar, que tambien es un primero, creatividad, apreciación e imaginativa... Y en tercer lugar, conjuntada con las otras, dedicación, disposición y convicción... Esto quiere decir poner orden aquello que es propiamente prehispánico de lo que no lo es. Lo que significa quitar la maleza de nuestra planta y fruto precioso. No debe resultar extraño que ya de tajo los concheros y danzantes estan excluidos por no tener ninguna relación de origen prehispánico y si como atizbos "seudoculturales" de tradición...

Los musicologos y etnomusicologos han cometido el error y la falta de generalizar su inexistencia, sin siquiera haber etudiado de fondo el problema. Sus intereses solo se reducen al estudio de lo más acequible y proximo, y prefiere ahorrarse dificultades que requieren del uso de la razón, del pensamiento... Sus juicios solo son generalizaciones de juicios mas viejos, son repetidores de lo mismo y su rigor investigativo es tan esteril y falto de convicción. Aunque debemos reconocer que sin ellos mucha música desaperecería, pero en estos tiempos su actividad es insuficiente y que requiere de mayor compromiso, pero sobre todo de riesgo... Mientras no exista tal compromiso de los "especialistas", simplemente se estara engañando vía el mercado con "ilusiones" mal llamadas "músicas prehispánicas"... 

Nuestra labor no esta influenciada por Reyes o Zeppeda u otros semejantes; antes bien somos una "propuesta de reconstrucción cultural" su más temible crítica. Nuestra convicción nace ante los trabajos y estudios, de manera indirecta, por la obra del Maestro Moncada. Influencia que busca el rescate cultural prehispánico pero con la finalidad de dar al público esa calidad "artística" en la plena naturaleza acustica y sonora de los instrumentos antiguos mexicanos... 

Nuestro oido debe recuperar la facultad de apreciar el equilibrio que el son y el canto nos produce el placer para felicidad nuestra... 

Cipactonal Xochicuicatl de Azcapotzalco  
 

martes, 16 de noviembre de 2010

FORMALIDAD... ANTE TODO. (Nuestra mala experiencia en eventos públicos y las causas de ésta)

PROTOCOLO
 Por: Ricardo M. Pilón A.

"FORMALIDAD"... Una palabra que implica necesariamente harcer las cosas bien y con tiempo. ¿Por qué? Ello implica, para hacer cualquier cosa que se proponga, tener ordén, preveer las necesidades y preprar lo que se quiere... Sin duda como grupo hemos tenido un cumulo de experiencias y muchas veces contrarias a nuestra causa. El grupo Yollocuicanimeh surgió al público de la manera más modesta y sus integrantes han ído cambiando, no por ello impidiendo la parte creativa que  desde su origen (hace un año) ha acumulado mucho material de audio y ampliando su repertorio. Bajo la propuesta de "una aproximación sonora" de la música prehispánica hemos hecho lo posible de disponer la infrastructura material y adecuada a "una teoría sonora y acustica" acorde a la música de los antiguos mexicanos. Nuestra labor como investigadores, compositores y constructores pone de manifiesto, ante la necesidad de quitar y poner al descubierto las "apariencias" sonoras de los que lucran y ofician de ello, de hacer una propuesta "aproximada" de dicha música... Los resultados han sido favorables y conforme vamos trabajando en ello poco a poco van resurgiendo ideas que antiguamente han permanecido dormidas y ocultas en el tiempo...

Pero como toda organización con determinada propuesta, tiene el inconveniente de enfrentarse a una realidad cruda y por lo mismo dificil. Prueba de ello son nuestra experiencia, entre muchas cosas, en eventos públicos que por buena voluntad y la necesidad de darnos a conocer han sido desagradables, pero de la cual hemos aprendido para no cometer los mismos errores. De nuestra parte bien podemos decir que ha sido culpa al no haber tenido desde el principio un equipo de trabajo estable, en este sentido solo ha sido un trabajo de dos personas, pero que actualmente esto ha dejado de ser ante el interes de varias personas que se han interesado en nuestro proyecto y han tocado con nostros por ese afan de generar algo nuevo... He aquí nuestras experiencias como testimonio del mucho trabajo por hacer y de una vez por todas remediar en materia cultural y educación...

LA PEOR DE LAS EXPERIENCIAS:

Ha principios del més de febrero por parte, simpre informal, de Daniel Cortés Muciño fuimos invitados a tocar en San Andrés Tetlaman, cuyo acontecimento refiere a la celebración de su "idolo" local. En esa ocasión el mayordomo del lugar había hecho la invitación de un grupo de "concheros" que desde su llegada hicieron posición de la casa del anfitrión y cuyas libertades vale no hablar para no difamar. A nostros se nos citó a las 10:00 de la mañana, hora a la cual llegamos muy puntuales; el afecto de los anfitriones fue cálida o mejor dicho es el modo correcto de quien hace la invitación. La casa de Don José Agustín era una casa de antigua vecindad  de barrio y cuyo patio estaba consagrado y eregido a la virgen, vayan usds. saber a cual, en ese lugar había sillas disponibles para los invitados. Como bien dijimos, el lugar fue "sitiado" por los "concheros" y para cuya altaneria y modales hace uno repugnar por su mala presencia; como sea, nos pusimos a trabajar de inmediato. Anteriormente habiamos vistado a Don José Agustín para saber de las condiciones para hacer nuestra participación, se suponía que íbamos a tocar frente al altar de dicho recinto y en la iglesia del lugar. Ello no sucedió así y tuvimos que tocar en un "pasillito" donde apenas cabe una persona porque el altar y las sillas estaban ocupadas por los "concheros", quienes por cierto crudos y desvelados, no hicieron gesto de amabilidad y se quedarón plantados en los asientos disque afinando sus "concharras"... Peor se puso la cosa cuando en nuestro acto los muy educados "concheros" tocaban sus concharras disque afinando y hablando en voz alta. Eso en verdad fue una falta de respeto y no sin razón nos hemos visto obligados a invetigar sobre ellos para al fin convencernos que de herencia prehispánica solo tienen el nombre. Y como se dará cuenta nuestro atento lector, las buenas intenciones quedan opacadas por la vanidad y la envidia de lo que carece de elementos y talento musical... En la iglesia no se efectuo lo convenido porque los "concheros", que ya habían crecido en numero, tambien sitiarón el lugar. Por formalidad permanecimos por poco tiempo para presenciar el más abobinable ruido de tinacos y cubetas mal llamados huehuetl y un "carnaval grotesco" de gente emplumada, lo que sin más acabo con nuestro ánimo. El único recuerdo que tenemos a este respecto es el aplauso de una señora, posiblemente pariente del anfitrion, y que sin duda permanece en nuestro corazón... Lo demás fue el origen de una lucha necesaria para acabar con estas farsas seudoculturales...

Nuestra segunda mala experiencia se la debemos en principio a Daniel Cortés Muciño, y su muy incorregible informalidad, a las autoridades delegacionales y al Confederado de la familia Nieva. Evitando toda difamación solo diremos aquellos aspectos que sin duda han sido de gran aprendizaje para nosotros. El domingo 16 de mayo del 2010 se efectuó lo que nostros llamaríamos el "Huehueteotl de la discordia" porque a este evento solo asistió representantes de San Miguel Amantlan, Don Nico y sus allegados y nosotros. Lo que se suponía un proyecto de 20 días con actvidades culturales, fue sin duda la peor traición por parte de las autoridades delegacionales y por la misma familia Nieva. El sonido y el inmueble nunca llegó, el Archivo se lavó las manos ante la responsabilidad de dar asilo a la pieza y para el el colmo de los colmos la familia Nieva y sus allegados no asistierón. Estos últimos a causa de Daniel Cortés Muciño que un día antes del evento no hizo acto de presencia en una conferencia organizado por el Confederado. Los grupos de "danza" cultural, cuya invitación se hizo, no asistieron y prefirierón hacer un evento en la explanada delegacional lo que ya nos olía a complot. En fin, ese día solo nos falto que lloviera y nos meara un perro. El ambicioso proyecto sin duda debía recorrer los distintos barrios y pueblos de Azcapotzalco, pero desde el primer día el evento concluyo ante un mal sabor de boca y con la desconfianza que por natural razón afecto nuestro ánimo... La responsabilidad ante las ya fricciones por parte de los grupos mexicanistas se deben a Daniel Cortes Muciño cuyo resentimiento por los mismos genero más rencor. Sin duda ello nos deja la enseñanza de que para cualquier evento se requiere de infrastuctura propia y équipo de trabajo, de lo contrario el fracaso es inevitable...

Nuestra tercera peor y reciente experiencia fue en Malinalco Azcapotzalco. Fuimos invitados a ser parte de un "proyecto" de integración infantil cuyo primer evento debía ser el viernes 29 de Octubre. Dicha invitación fue a cargo de Georgina Blanca Muciño Martinez, tía de Daniel Cortes Muciño, y que con labia presuntuosa y piadosa prometió todo hasta la bendición del papa... Como músicos, independiemente de los honores y el lucro, queriamos experimentar la dirección de un grupo coral infantil, lo que significaba poner a disposición de niños de bajo recursos y problemas familiares toda una iniciativa cultural y de integración comunitaria. Sin embargo la inconstancia y la informalidad de la señora Georgina poco a poco fue frustrando dicho proyecto ante la incertidumbre de no ver nada claro sobre el evento y su realización. Nosotros pese a esto seguimos trabajando con las niñas que, por cierto del grupo prometido y numeroso, se redujo a cuatro personitas. Previemente a nuestra participación, habíamos solicitado una oficio por parte del módulo cuya responsabilidad estaba a cargo de la señora Georgina y que era la porta voz entre nostros y el módulo. Sin embargo la inconstancia de dicha persona, la ignorancia del personal administrativo del módulo y la molestía de los padres de familia nos obligo ha renuciar con el proyecto ante la falta de concideración por el número a presentar y la falta de respeto hacia nosotros. Para el colmo la dicha señora nos queria responsabilizar con su labia presuntuosa y linsojera que por no querer ser parte de un conflicto perverso, decidimos presentar el evento el día acordado, pero poniendo ante los ojos de la comunidad y los padres de familia la figura mentirosa de la señora Georgina Blanca Muciño Martínez, exigiendole además los oficios correpondientes y una disculpa pública. El evento, contrario a toda esa presuncion, fue modesta pero felizmente realizada con el número de las niñas con nuestras danzas y cantos. Sin duda alguna esta es la parte positiva de toda esa farsa, las niñas se empeñarón mucho, pese que el lugar no era el adecuado para los ensayos; pero que desafortunadamente fue objeto de mucha irresponsabilidad y politica a la mexicana. A este respecto los niños no tienen porque ser la pelotita de esos irresponsables y mentirosos.

No debe extrañar al lector que el titulo de este articulo sea de tal naturaleza, pues de ello hemos aprendido que para actuar profesionalmente en los escenarios, auditorios y foros es muy importante la formalidad antes de toda realización. Como hemos dicho hasta el cansancio nosotros no buscamos lo lucrativo, sino la difusión cultural en su creación, recreación e investigación. Para nostros es importante dar ha concocer nuestra obra al público para mejorar día con día, por lo cual solo pedimos las condiciones suficientes para nuestra interpretación musical en eventos publicos.

LOS LIMITES ACUSTICOS DE LOS ESCENARIOS PÚBLICOS.

La gente está mal acostumbrada al ruido electronico cuyo mal habito no genera la apreciación artistica o en su defecto creen que al ver un tambor ello debe ser tocado ante el salvajismo brutal del danzante emplumado. Para la apreciasión músical vale simple decir que se debe educar el oído para saber escuchar. Es falso aquello de que el tambor prehispánico debe ser tocado con todas las fuerzas de un bruto para generar el ritmo, antes bien solo es simple ruido molesto y monotono sin ningun sentido musical. Los espacios públicos tienen el limite de ser invadidos por sonidos externos de comerciantes y locales, la acustica ante estos inconvenientes es la opción electrónica, que muchas veces deja mucho que desear porque debe generar un equilibrio en los instrumentos. Un ejemplo de esta exigencia acustica la vivimos el pasado 30 de noviembre en la glorieta de Camarones Azcapotzalco en celebración del Dia de  Muertos, que sin duda hemos aprendido que para cada instrumento un microfono para su nivelación auditiva. Cosa contraria lo fue sin duda la inaguración de la estatua de Tezozomoc a principios de septiembre. 

Que la gente no sea capaz de comprender o apreciar nuestra obra, como lo fue en Naucalpan Los Remedios, es cosa que por gusto y educación artistica depende del individuo. Objetivamente nuestra propuesta acustica de nuestro instrumental es opuesta a la moda sonora de la electrónica. El sonido no debe escucharse fuerte, sino debe apreciarse en su natural voz para acariciar el oido y dar placer al corazón... Para este proposito hay que educar artisticamente a las personas y que mejor a las generaciones futuras. 
R.M.P.A   


Cuicanimeh